lunes, 2 de marzo de 2009
CUARESMA
La duración de cuarenta días simboliza entre otras cosas, el retiro de Jesús 40 días en el desierto previo a su ministerio y el retiro de 40 días de Moisés en el desierto. También simbolizan los 40 días que duró el diluvio, además de los 40 años de la marcha del pueblo Judío por el desierto y los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto. A lo largo de este tiempo, los fieles católicos están llamados a reforzar su fe mediante diversos actos de penitencia y reflexión.
La Cuaresma tiene cinco (5) domingos, más el Domingo de la Pasión o de Ramos, en cuyas lecturas los temas de la conversión, el pecado, la penitencia y el perdón, son dominantes.
No es un tiempo triste, sino más bien meditativo y recogido. Es, por excelencia, el tiempo de conversión y penitencia del año litúrgico. Por eso, en la Misa católica no se canta el “Gloria” al final del acto penitencial (excepto el Jueves Santo en la misa de la Cena del Señor), ni el “Aleluya” antes del Evangelio.
El color litúrgico asociado a este periodo es el morado que significa discreción, penitencia y dolor.
lunes, 23 de febrero de 2009
CAMINO DE SANTIAGO

El Camino de Santiago es una ruta que recorren los peregrinos procedentes de España y de toda Europa para llegar a la ciudad de Santiago de Compostela, donde se veneran las reliquias del apóstol Santiago el Mayor. Durante toda la Edad Media fue muy concurrido, después fue ligeramente olvidado y en la época actual ha vuelto a tomar un gran auge. El Camino de Santiago ha sido declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad; Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa y ha recibido el título honorífico de Calle mayor de Europa
Los orígenes del culto a Santiago en la Hispania romana son desconocidos, pero parece ser que en el año 814 se encontraron auténticas reliquias del apóstol. Al final del siglo VIII se extiende por la Europa cristiana. En el siglo XI el número de peregrinos aumentó considerablemente gracias a contactos culturales entre las naciones europeas.
Aproximadamente a partir de 813 con el hallazgo de las reliquias del apóstol y con el beneplácito de Carlomagno, que quería defender sus fronteras de invasiones árabes, Compostela se convertirá progresivamente en un centro de peregrinaje que recibirá su impulso definitivo durante la primera mitad del siglo XII. Muy pronto, la noticia se extiende por toda la Europa cristiana y los peregrinos comienzan a llegar al lugar del sepulcro, el denominado Campus Stellae, que degenerará en el término Compostela.
Menéndez Pidal opinaba que en cierto sentido se puede considerar al caudillo musulmán Almanzor como el gran revitalizador del Camino y quien provocó su fama internacional[cita requerida]. En efecto, los repetidos ataques de Almanzor sobre los reinos cristianos españoles llegaron a inquietar a los monjes de la abadía benedictina de Cluny, en aquel momento el más importante centro del cristianismo europeo. Religiosos vinculados a Cluny elaborarán el Códice calixtino y la Historia compostelana, y los reyes españoles favorecerán en todo lo posible la constitución y proyección de una red de monasterios cluniacenses en el norte de España y singularmente alrededor del Camino. Esa política está íntimamente relacionada con el deseo de los monarcas españoles de romper con su aislamiento respecto de la Cristiandad mediante lazos dinásticos, culturales y religiosos.
MIERCOLES DE CENIZA
El miércoles de ceniza es el primer día de la Cuaresma en el calendario católico, protestante, y anglicano. Sucede 46 días antes de Pascua, aunque se considera que la Cuaresma tiene 40 días de duración, ya que no se cuentan los domingos.
Este día cae en diferentes fechas año a año, de acuerdo a la fecha móvil de Pascua. Puede acontecer entre el 4 de febrero y el 10 de marzo.
Este día, que es para los católicos día de ayuno y abstinencia, igual que el Viernes Santo, se realiza la imposicion de la ceniza a los fieles que asisten a Misa. Estas cenizas se elaboran a partir de la quema de los ramos del Domingo de Ramos del año anterior, y son bendecidas y colocadas sobre la cabeza o la frente de los fieles como signo de la caducidad de la condición humana, como signo penitencial (ya usado desde el Antiguo Testamento) y de conversión, que debe ser la nota dominante durante toda la Cuaresma.
En el rito católico la imposición de la ceniza es realizada por el sacerdote sobre los fieles. Esta se realiza con ceniza obtenida de la quema de los ramos utilizados en la procesion del Domingo de Ramos de la Semana Santa del año anterior. El sacerdote puede hacer una cruz con la ceniza en la frente de los fieles o dejar caer un poco de ceniza en la cabeza de ellos. Mientras lo hace repite las palabras "conviértete y cree en el Evangelio". Tambien se utilizan las palabras "Recuerda que polvo eres y en polvo te has de convertir", para significar que la vida es efimera.
lunes, 2 de febrero de 2009
MANOS UNIDAS

lunes, 12 de enero de 2009
Jesús de Nazaret en el cine
No se quedaría a la zaga la casa Pathé, que en 1902 rodaría bajo las órdenes de Ferdinand Zecca y Lucien Nonguet una versión compuesta por dieciocho escenas o cuadros y que entre ese año y 1904 sería ampliada con diez escenas más. A pesar de que estas películas primigenias sobre la vida y pasión de Jesús de Nazaret estaban compuestas por estáticas imágenes habituales en las artes plásticas, supusieron un considerable avance en el establecimiento del largo metraje cinematográfico. Estrenada en 1905, la versión de Pathé reproducía óleos muy conocidos de la historia de la pintura y se coloreó fotograma a fotograma para obtener una gran sensación de realidad. Esta versión tuvo un éxito permanente, y, aún en 1925 se seguía exhibiendo.
Una versión producida el Reino Unido por la Warwick Company en treinta escenas y otra francesa de Victorin Jasset, de 1906, titulada La vie du Christ, se sumarían al abundante plantel de pasiones filmadas. Esta última estaba inspirada en las acuarelas que James Tissot pintó en un viaje a Palestina.
Pero para que los cuadros piadosos se convirtieran en narración fílmica hubo que esperar hasta la primera adaptación de la novela Ben-Hur, rodada en 1907, que contenía una intriga protagonizada por personajes secundarios pero que vivían los hechos contemporáneos a Jesús. Esta producción de Sidney Olcott, se inspiraba en un espectacular montaje teatral que se representó en Broadway, Nueva York, en 1899 y en el que caballos reales trotaban sobre una cinta continua. Si bien la versión de Olcott, que acababa de fichar por la Kalem Company, no pudo llegar a la aparatosidad del montaje teatral, sí dio a la historia un aspecto muy cinematográfica, con rodajes en exteriores, que eran la especialidad de esta productora. La carrera de cuádrigas, fue, desde esta primera versión, la secuencia central de esta película, y se convirtió en el centro de atención de la versión de Ben-Hur de 1925, dirigida por Fred Niblo y producida por la recién creada Metro-Goldwyn-Mayer.
Son numerosas las versiones de la vida de Jesús rodadas durante la época del cine mudo, entre ellas uno de los segmentos que forman la célebre Intolerancia, de David Wark Griffith. La versión más conocida de la vida de Jesús en el cine mudo fue la superproducción de Cecil B. DeMille Rey de reyes (1927), estrenada poco antes de la aparición del sonoro. En la última secuencia de la película, que narra la resurrección de Cristo, se utiliza la entonces muy novedosa técnica del Technicolor.
LA VIDA ES BELLA( LA PELICULA)

LA VIDA ES BELLA
Título original:
La vita e bella
Año:
1997
Duración:
112 min.
Nacionalidad:
Italia
Género:
Drama
COLOR
Sinópsis:
Guido (R. Benigni) es un buen hombre que vive en la Italia prefascista y que sueña con tener su propia tienda de libros. Un día conoce a Dora, una joven maestra de la que se enamora perdidamente. Tras conseguir su amor se casan, tienen un hijo y montarán la tienda de libros. Sin embargo los problemas aparecerán pronto y toda la familia será reclutada a un campo de concentración donde sufrirán, por separado, la guerra.
Comentario
Sin duda alguna La vida es bella es una película que ha conseguido romper moldes. Con dos partes claramente diferenciadas y opuestas una romántica y otra totalmente dramática, Benigni explota magistralmente el sentimiento, consiguiendo embaucar al espectador y hacerlo partícipe de la penas y alegrías de los protagonistas. El director italiano es un genio capaz de convertir lo más triste en algo gracioso, de arrancar una sonrisa, de hacer llorar y lo que es aún más difícil, hacer reír.
Es gratificante que por fin se reconozcan los méritos del cine europeo que, por otro lado, no tiene nada que envidiar a las super producciones norteamericanas. Este es un claro ejemplo de que los europeos suplen la falta de dinero con una asombrosa calidad.
